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CUADERNOS · 5 MIN DE LECTURA

Una noche en Naxos: el silencio que no esperábamos.

Llegamos a Naxos huyendo del ruido de Santorini. Nos quedamos una noche más de la planeada porque encontramos algo que no buscábamos —y rara vez sucede.

PUBLICADO EL 3 · JUL · 2025 · SELFY TRAVEL

Una noche en Naxos: el silencio que no esperábamos.

Santorini es fotogénica como pocas ciudades en el mundo. También es, en julio, un parque temático de cruceros donde conseguir una mesa para cenar sin reserva con dos semanas de anticipación es un milagro menor.

Llegamos a Naxos en ferry desde Santorini sin planes claros. Solo queríamos silencio.

La llegada

El puerto de Naxos tiene una portara —una puerta de mármol que es lo único que queda de un templo de Apolo inacabado— que está literalmente en el agua, al borde del muelle. Es lo primero que ves al llegar. El efecto es extraño: una ruina que no está en un museo ni detrás de una reja, sino simplemente ahí, en el puerto, sin que nadie parezca darle más importancia de la necesaria.

Eso resume bastante bien a Naxos.

Naxos tiene ruinas que no están en museos ni detrás de rejas. Están simplemente ahí, como parte del paisaje cotidiano. Nadie les da más importancia de la necesaria.

Lo que no esperábamos

Teníamos una noche planeada. Nos quedamos tres.

No porque hubiéramos descubierto una lista de atracciones imperdibles. Fue más simple que eso: la isla tiene el ritmo que Santorini perdió hace décadas. Los pueblos del interior —Chalki, Filoti, Apeiranthos— no están adaptados al turismo masivo. Las tabernas abren cuando el dueño quiere y cierran cuando se acaban los ingredientes. Pedimos pulpo que el pescador había traído esa mañana porque el dueño nos mostró el WhatsApp con la foto como prueba.

El tercer día alquilamos una moto y subimos al monte Zeus —la cima más alta de las Cícladas. La vista desde arriba es todas las islas a la vez, en el silencio más completo que hemos tenido en muchos viajes.

Lo que sí hay que decir

Naxos no es para todo el mundo. Si buscas la puesta de sol perfecta para Instagram, ese lugar es Santorini. Si quieres vida nocturna, es Mykonos. Naxos es para las personas a las que les pesa un poco el exceso de destino turístico —y que prefieren perderse en un pueblo que no está en ninguna lista.

Y tiene la mejor feta del país, producida ahí mismo. Eso tampoco está mal.

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